Internacional

El mundo cambió en los últimos 16 años. El sistema capitalista vivió a partir del final del 2007, otras  de sus crisis cíclicas como lo determinó científicamente Carlos Marx, en su obra maestra El Capital.

En el lado Suramericano y Caribeño, se experimentó y prendió al final del siglo XX otra chispa de la pradera que tuvo como figura principal esta vez, el inmenso Comandante Hugo Chávez. Más de 200 años esperó el proceso de cambios y transformaciones que representó el proyecto unitario encabezado por Simón Bolívar, con la propuesta de la Patria Grande.

Hoy, el cuadro geopolítico ha sido modificado con el triunfo de los proyectos revolucionarios, democráticos, antiimperialistas  y de izquierda que inicio la Venezuela bolivariana y Chavista;  luego la Bolivia bajo la dirección política de Evo Morales y el Movimiento Político al Socialismo, MAS,  le siguió el proyecto de la  Argentina de  Néstor  Kirchner y Cristina Fernández, Rafael Correa en el Ecuador, Pepe Mujica del Uruguay, Salvador Sánchez Ceren en el Salvador, Dilma Rousseff en Brasil, Daniel Ortega en Nicaragua, los  tumbados gobiernos de Honduras, Manuel Zelaya y Fernando Lugo del Paraguay,   y el ejemplo histórico y de dignidad que siempre ha representado  la Cuba revolucionaria del gigante Fidel Castro.

El Sistema Capitalista es incapaz de solucionar los problemas económicos, sociales, políticos y culturales de los trabajadores, campesinos y demás sectores y capas sociales excluidas y explotadas, por eso, en todas esas sociedades, representada por direcciones político-revolucionarias que supieron sintetizar, y defender sus intereses, no solo lograron derrotar y hacer perder  el control político de la burguesía tradicional, al  imperio y demás potencias que otrora controlaban la zona, sino que, se ha creado toda una conciencia continental y mundial con clara decisión de defender los logros alcanzados, no importa el sacrifico que conlleve.

El imperio y sus argollas locales, los capitalistas, han sido derrotados en su propio terrero. Conscientes de dicha derrota, han recurrido a métodos pasados para derrocar gobiernos progresistas, antiimperialistas y de izquierda, en un intento de retomar la dirección política, lográndolo en algunos, pero fracasados en la mayoría. De ahí que, hayan recurrido a golpes de Estado en: Venezuela, Ecuador, Bolivia, Honduras, Paraguay; logrando sacar por unas 48 horas al comandante Chávez en el 2002, pero retornado por el pueblo en forma triunfante.

Lo mismo hizo con Manuel Zelaya y Fernando Lugo en Honduras y el Paraguay respectivamente, sin que el pueblo pudiera reponerlos y pasar a estar controlados dichos países por una casta que representa los intereses del imperio. En el Ecuador y Bolivia, de manera permanente existen procesos de desestabilización, lo cual no han podido derrotar.

En el caso de Venezuela, el imperio y sus lacayos no le perdonaron al Comandante Chávez que inspirara el proceso de liberación, cambios y transformaciones que se  inicio con su triunfo al final del siglo XX, de ahí que, su fallecimiento, muy cuestionado por las causas del mismo, con serias sospechas de culpabilidad de las manos del imperio, supuso un final para la sostenibilidad de dicho proceso, pero no comprendieron que la decisión consciente de los trabajadores, campesinos, capas medias, defensores de dicho proceso, como consecuencias del trabajo político, ideológico y cultural que había sembrado Chávez, fue el acero que templo las fibras de dicho proceso y rápidamente encontró la dirección, señalada por él, de quienes garantizarían la continuidad de los cambios y las transformaciones que se desarrollan.

En Venezuela se han ensayado todos los métodos por parte del imperio y sus socios internos para tratar de derrocar al gobierno, sin que hasta hoy hayan tenido resultados: Boicot comercial, guarimbas permanentes, desestabilización artificial de la moneda, acción activa del sicariato, apoyo directo del gobierno imperial, eliminación de dirigentes importantes del proceso, acción directa del imperio para disminuir a su mínima expresión del precio del petróleo, compra y protección de antiguos seguidores del proceso, son algunas de las acciones y medidas implementadas. Y todo esto, en medio de la preparación de un proceso electoral que culmina el 6 de diciembre próximo.

Cuba ha derrotado la política de bloqueo que por más de 50 años le ha impuesto el imperio. El 17 del pasado Diciembre, el presidente Obama se vio obligado a reconocer el fracaso y como consecuencias, aislamiento que ha sufrido los EEUU como fruto de dicha política, la cual no ha logrado derrotar al gobierno revolucionario, por eso, ha recurrido a ir creando las condiciones para superar las razones del fracaso de su política y utilizar otros mecanismos que traten  de conseguir los mismos objetivos, lo cual, ojalas no tengan que esperar los diferentes gobiernos norteamericanos otros  50 años más para darse cuenta que no solo fracasarán, sino que, a los pueblos deben dejarse que se tracen sus propios caminos de autodeterminación.

Es un camino tortuoso y difícil, pero al final, no le quepa dudas al imperio que el pueblo cubano y los pueblos del mundo solidarios triunfaran.

Todavía, en este lado del mundo, le quedan sociedades dirigidas por gobiernos  genuflexos, los cuales forman las retaguardias para defender los  intereses imperiales y guaridas de corruptos y responsables de las miserias y empobrecimientos de los pueblos recuperados. Ahí están los casos de Colombia, Chile, Perú, República Dominicana, Haití, Puerto Rico, México, Panamá y Costa Rica y Guyana, para mencionar algunos. Todos ellos, con las mismas características de gobiernos capitalistas, Neoliberales que, no solo han empobrecido a sus pueblos, sino que, han entregado las riquezas de los mismos a los mimos amos.

Situación parecida viven los pueblos de Palestina, Irak, Siria, Yemen, Líbano, Libia, donde el imperio se ha decidido, no solo derrotar gobiernos, sino controlar sus territorios y riquezas. Para ello han pactado acuerdos con Arabia Sudita, Israel, Turquia, entre otros.

Sin embargo, esos pueblos, y sus representantes políticos han decido luchar, resistir y defender su soberanía y autodeterminación, para lo cual, están decididos a ofrecer sus vidas como lo están haciendo para que el imperio y sus aliados no logren controlar la zona. Un ejemplo de ello es el pueblo Sirio y su presidente, pero además, el golpe más demoledor recibido por el imperio, sus  oligarquía y aliados  de esa región ha sido la postura que ha asumido Irán de defender su derecho al uso de la tecnología nuclear para el beneficio de su pueblo y los pueblos del mundo que puedan utilizarla.

Aun esta situación, la posibilidad de una tercera guerra no está descartada, toda vez que, se sabe, los intereses en juego en el mundo apuntan al desarrollo de la tercera guerra mundial que algunos dicen ya empezó.

China y Rusia en esta época han jugado un papel estelar y determinante para persuadir al imperio de las implicaciones negativas  para el desarrollo de una tercera guerra. Su papel en el ámbito económico, financiero y comercial mundial y el apoyo brindado a los países en búsqueda de su autodeterminación, son barreras importantes que los imperios y potencias siguen de cerca.