Declaración de principios

Los miembros integrantes del MOVIMIENTO DE IZQUIERDA REVOLUCIONARIA (MIR), llamados a definir e iniciar el proceso de construcción, desarrollo y consolidación de una organización revolucionaria fundada en la teoría y la praxis marxista-leninista, enuncian la presente declaración de principios:

Es factible que uno de los principios que debe tomar en cuenta el nacimiento de un nuevo proyecto de izquierda revolucionaria en la República Dominicana, se inscriba en definir el lugar a donde se quiera llegar, esto es, el destino supremo de la revolución dominicana, que debe traducirse  en la creación en una sociedad basada en la eliminación de toda explotación de clases. Y para llegar a la emancipación definitiva del pueblo y la clase del proletariado, El MIR asume el principio estratégico o de contribuir a la creación del partido del proletariado llamado a jugar el papel revolucionario histórico en la creación de la sociedad nueva, de la sociedad socialista y comunista.

Precisamente, lo primero que se debe definir es el lugar a donde se quiere llegar, esto es, el destino supremo de la revolución dominicana, que debe traducirse en la creación de una sociedad basada en la eliminación de toda explotación de clases. Y para llegar a la emancipación definitiva del pueblo y la clase del proletariado, el MIR asume el principio estratégico de contribuir a la creación del partido del proletariado llamado a jugar el papel revolucionario histórico en la creación de la sociedad nueva, de la sociedad comunista.

Para lograr esa meta suprema, los dirigentes fundadores del MIR, asumen el desarrollo de una agenda política comprometida con dos temas esenciales, el primero, trabajar sistemáticamente en la construcción, desarrollo y consolidación de la organización y, en segundo lugar, luchar junto al pueblo, secularmente oprimido y explotado por una rancia oligarquía, en todas sus reivindicaciones de progreso o bienestar económico, social cultural y político, así como a la defensa de la soberanía nacional y a la solidaridad y autodeterminación de cada pueblo del planeta tierra. Estos serán principios indeclinables en la justa ruta por la emancipación del pueblo dominicana.

También será indeclinable el compromiso de estudiar la realidad dominicana e internacional desde la concepción materialista de la historia desarrollada por Karl Marx. Justamente,  las enseñanzas de Marx y Engels, a la luz de esa concepción, se puede observar cuando en sus estudios científicos, examinaron los indicadores empíricos que devenían de una determinada realidad, a partir de sus determinantes causativos.

Así, por ejemplo, cuando Engels explicaba en el Prefacio a la edición alemana de 1883 del Manifiesto del Partido Comunista la base sobre la cual descansa la historia política e intelectual de una época, afirmo: “que la producción económica y la estructura social que de ella se deriva necesariamente en cada época histórica constituyen la base sobre la cual descansa la historia política intelectual de esa época”

En ese mismo documento, a reglón seguida, Engels, al examinar la tesis de la lucha de clases de Marx, revela que la historia política e intelectual desde la disolución del régimen de propiedad común de la tierra ha sido una historia de luchas de clases, “de lucha entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, en las diferentes fases del desarrollo social”.

Del estudio de las condiciones materiales de existencia del ser humano, Marx y Engels, dejaron como herencia histórica la brillante enseñanza: desde la desaparición de las sociedades primitivas hasta la sociedad burguesa la lucha de clases siempre terminó con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases en pugna. Naturalmente, el nivel de intensidad de la lucha de clases está determinado por el nivel de desarrollo de los medios de producción. Y esto es una ley, que Lenin asume y trabaja con la denominación del materialismo dialéctico.

El dominio que cada miembro y aspirante,  miembro y dirigente del MIR debe tener sobre ese marco conceptual, debe traducirse en un principio ineludible para explicar la relación dialéctica entre la producción económica de la República Dominicana y la estructura social que de ella se deriva, desde su independencia, el 27 de febrero de 1844,  hasta nuestros días. Pues, sólo de ese modo se podrá explicar la historia política e intelectual de todo el interregno de la lucha de clases en el país.

La historia política de la República Dominicana tiene que ser estudiada a la luz de la tesis formulada por Marx, que expresa: “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases”. Y en esa lucha de clases, el MIR asume el compromiso irrenunciable de completar la obra del patricio Juan Pablo Duarte, promover los valores patrióticos y anti imperialistas de los Restauradores de 1863, reivindicar la resistencia patriótica de los dominicanos, que lucharon contra la invasión norteamericana de 1916, levantar la bandera de los mártires del 14 de junio de 1959,  de Manuel Aurelio Tavares Justo, Caamaño, así como completar y profundizar los preceptos constitucionales del primer gobierno democrático, surgido, luego de la tiranía trujillista, presidido por el profesor Juan Bosch.

En el camino de la lucha política que le corresponderá transitar al MIR lo hará enarbolando tácticas que les permitan pactar con sectores, grupos y clases sociales que coincidan con los intereses inmediatos del pueblo dominicano sin renunciar en el movimiento revolucionario a su lucha contra cualquiera desviación que se produzca del marco teórico marxista y leninista, así como a sus principios supremos.

En ese mismo camino, el MIR se compromete a rechazar y combatir toda manifestación de xenofobia, racismo, sexismo, discriminación por orientación sexual, así como el maltrato a un ser tan sublime como es la mujer, en cualquiera de sus formas o manifestaciones discriminatoria.

En fin, el MIR surge para continuar por el camino de las fuerzas democráticas, patrióticas y revolucionarias, que en el pasado jugaron el papel histórico de promover la lucha política contra los representantes de la deformada sociedad “burguesa”, que desde la época de los hateros, han impedido la transformación revolucionaria de toda la sociedad dominicana. Y esa es una tarea inconclusa, que deben completar los hombres y mujeres que decidan marchar juntos a la vanguardia del pueblo, que hoy se resuelve construir, desarrollar y consolidar.

Con el propósito de completar una obra inconclusa: la revolución social dominicana, el MIR asume la tarea de organizar a las dominicanas y los dominicanos que estén identificados con la presente declaración de principios para que juntos marchemos en la construcción de un proyecto revolucionario de izquierda, que garantice a sus militantes una formación política permanente.

Somos  pueblo, somos izquierdas, ¡venceremos!

Movimiento de Izquierda Revolucionaria –MIR-
Coordinación Nacional Provisional -CNP-

 

Leave a Reply