VISION DEL MIR Y LA ACTUAL LUCHA DE LA COORDINADORA DEL SECTOR SALUD

enfermosA PROPOSITO DE CONVERSACION GOBIERNO-COORDINADORA SALUD
EL SISTEMA DE SALUD Y LA SEGURIDAD SOCIAL

El modelo actual
En la República Dominicana funciona un sistema de salud basado en una concepción de la medicina de mercado, cuya sustentación legal está apoyada por la implementación de la Ley General de Salud (42-1), de Seguridad Social (87-1) y de Servicio Nacional de Salud (123-15), junto a los demás reglamentos que lo sustentan y estructuran. Estas leyes vienen implementándose desde el año 2001, (más reciente la última), como consecuencia de la aplicación del Modelo Neoliberal que impuso el Sistema capitalista y financiero mundial, representado por el FMI, BM, Club de Paris, entre otros.
La esencia en la aplicación de este modelo de salud ha sido minimizar la influencia del Estado en la dirección, organización, oferta, expansión y resolución de los servicios que brinda el sistema sanitario, lo que equivale a reducir el papel del mismo al de simple regulador.
Inicio del desmantelamiento del sistema público e impulso del modelo Neoliberal
Para la década de los noventa el sistema sanitario nacional mostraba signos evidentes de parálisis funcional y estructural. Esto, sumado a las opresoras condiciones laborales, deprimió los recursos humanos convirtiendo el servicio de salud en insuficiente y muy cuestionado.
Es en medio de esta “carencia y disfuncionalidad” que surge una avalancha de políticas tendentes a despojar y desprestigiar al Estado en lo relacionado a la administración, conducción y regulación de todo el aparato productivo y de servicio.
Es así como, con el propósito de modificar o reformar el sistema sanitario y de seguridad social, surge la Comisión Ejecutiva para la Reforma del Sector Salud-CERSS-, año 1997, la cual se encargaría de dar perfil y estructurar dicho sector, cuyo modelo usado fue la construcción del proyecto piloto de algunas estructuras hospitalarias, como el Hospital General Plaza de la Salud.
El argumento era sintonizar el sistema sanitario con la política internacional del sector capitalista y financiero.
A partir de ahí se inicia la estructuración de todo un complejo tinglado de hospitales autónomos y cuasi-autónomos, los cuales como empresas privadas son dirigidos siguiendo el modelo Neoliberal, por dirección de patronatos o autogestionarios. Ejemplos de estas empresas podemos citar a: Hospital General Plaza de la Salud, Cedimat, Hospital Dr. Marcelino Vélez Santana, Hospital Dr. Carventti, Hospital Traumatológico de la Vega “profesor Juan Bosch”; contribución a la construcción del Hospital Homs (Santiago), Cecanot y el Complejo hospitalario Dr. Ney Arias Lora, entre otros.
Dentro sus características comunes a estos hospitales son, entre otras:

 

  1. – El alto precio que cobran por todos los servicios ofrecidos; desde las consultas y análisis hasta los procedimientos e internamientos.
  2.   Subvenciones multimillonarias asignadas por el Estado.
  3.  Papel determinante de la jerarquía de la Iglesia Católica en su gestión.
  4. Desigualdad y sobre-explotación en cuanto a las condiciones de trabajo.
  5. La mayoría trabaja en condiciones de sobre-explotación, se les niega el derecho de asociación y llegan a trabajar hasta 12 horas corridas, con salario de sobrevivencia (entre 35 y 50 mil pesos y algunos incentivos), mientras los privilegiados llegan a devengar en ocasiones más de un millón de pesos al mes y con un horario y condiciones de trabajo adaptadas a sus necesidades.

Una parte de estos centros privatizados por las cúpulas de los cuatro partidos tradicionales, (PRSC, PRD, PLD y PRM), son usados por un sector de médicos como propiedad privada.
La escasa atención de los desafortunados está determinada por la combinación de una distribución algebraica y la relación social del paciente. Este selectivo método tiene la finalidad de ubicar la categoría económica del individuo y el nivel de relación que pueda tener dentro de las esferas del poder, sea político, social o económico; lo que también determinaría el nivel de descuento o pago parcial o total por la venta del servicio-negocio.
Y como si todo esto fuera poco a estos centros de salud (10), el Estado entrega al mes, alrededor de 200 millones de pesos, que calculados al año suman más de dos mil millones de pesos, incluyendo el sueldo 13.
Una característica extractiva de su gerencia avalada por la máxima autoridad sanitaria es que le sacan buena parte de los médicos jóvenes a los hospitales tradicionales que son los más susceptibles de ser explotados por su condición de perspectivas profesionales. De tal manera que, los viejos hospitales son utilizados como bancos de producción de recursos humanos, con el agravante de que allí no le toleran ausencias laborales, no importa que vaya en detrimento de los primeros.
El viejo modelo
El viejo modelo de salud se atrofió de manera consciente para poder justificar el naciente.
Se suspendió la contratación del personal médico, suspendiendo los concursos, como establece la ley 6097-62 a pesar de que, según estudio entregado al Colegio Médico Dominicano, en el año 2013 el país apenas contaba con cerca de 27 mil médicos, concentrándose la mayoría en las tres provincias principales.
Justamente el último concurso para médicos se realizó en la mitad de la década del noventa, donde se permite que los médicos trabajen pocas horas y pocos días a la semana, como forma de justificar la decadencia del viejo modelo. Se paga salarios de miseria no solo al médico, sino a todos los trabajadores de la salud.
Las condiciones de deterioro en que se encontraban la mayoría de las estructuras físicas, la falta de equipos de última tecnología y generación en los diferentes servicios produce que se envíen a realizar estudios y procedimientos a los hospitales arriba señalados.
Una nómina de personal con poco entusiasmo de entrega e identificación con la visión de derechos humanos en la salud, un comportamiento clientelar y parasitario del mecanismo de nombramiento, con poco o ningún nivel de instrucción académica, era parte del plan para dar el golpe final que justificara una futura intervención para avalar lo que vendría con la reforma..
Pírrica asignación de recursos económicos a los centros hospitalarios tradicionales, era una forma de opacar el desarrollo y actualización en la aplicación de los procedimientos para beneficio de los pacientes. Estructuras desactualizadas y colapsada era parte de día a día.
En los centros de salud se ha ido creando una especie de pequeñas islas de poder por cada servicio. Se ha roto el hilo conductor de concebirlo como una unidad funcional que actúe para responder a la meta final de prevenir, mejorar o salvar la salud de quienes acuden a recibir un servicio y a quienes lo brindan.
Como consecuencia del fracaso del modelo y sistema de salud, se ha desarrollado una actitud de poco entusiasmo, desestímulo y entrega al cuidado de la salud de buena parte de quienes la brindan.
En los hospitales gran parte de su personal, como consecuencia de dicho fracaso, ven el trabajo a realizar como un complemento o punto de captación de futuros clientes en determinados centros privados donde comparte la labor con el mismo. Esto se ha profundizado en los momentos actuales.

Dónde estamos.

En los casi dieciséis años de funcionamiento del sistema sanitario y de Seguridad Social se ha evidenciado el fracaso del mismo, por la incapacidad de satisfacer las necesidades de salud y seguridad que demandan los trabajadores, campesinos y demás sectores de la sociedad en sus diferentes niveles.

Esta pésima situación ha sido el resultado de la aplicación y leyes neoliberales 42-1, 87-1, mas reciente 123-15, donde se privilegia el negocio por encima de la salud de la población como un derecho. Vale la pena indicar que este modelo ha sido un fracaso en todos los países que lo han implementado y ¡nosotros no somos la excepción!

Unas leyes que están estructuradas para que los capitalistas y sector financiero, con asesoría de organismos internacionales controlen y decidan cómo usar los recursos de los contribuyentes y como aplicar las políticas del Estado, jamás podría resolver un problema tan medular para un país, como la salud y la seguridad social

En estos momentos más del 40% de la población no tiene acceso a los servicios sanitarios, ni mucho menos a los beneficios que han dejado los más de trescientos mil millones de pesos, por acumulación en los Fondos de Pensiones.
Solo el sector financiero, las ARSs privadas, los Fondos de Pensiones privados, los grandes prestadores de servicios, los comerciantes de la medicina y los grandes laboratorios han sido los beneficiarios de este sistema y modelo.
El concepto de Estrategia en Atención Primaria en Salud ha pasado a ser simples palabras, un vocablo vacío, incomprendidos por unos, y usado de manera oportunista por otros; sencillamente porque el sistema jurídico, político y económico del país no está estructurado para implementarlo y desarrollarlo; evidenciado por todos aquellos que en este proceso electoral dicen, ”desde el congrego, impulsaremos el respeto y cumplimiento a las leyes de salud, o en el menor de los casos, impulsaremos la reforma que necesita el sector salud para que se le asigne mayor presupuesto”
Los indicadores sanitarios constituyen una vergüenza que retratan el fracaso del modelo neoliberal en la salud de quienes han gobernado el país en los últimos cincuenta y cinco años, vale decir: PRSC, PRD, PLD y parte de la cúpula del PRM que en su momento dirigió el país y fue más de lo mismo.
Pero más desalentador es ver y oír propuestas que son supuestamente alternativas, en las siglas de Alianza País-aliados y sus candidatos plantear simples criterios reformistas y oxigenantes sobre este medular problema que no lo diferencia de los partidos tradicionales.
Todavía en el país se mueren de manera inaceptable y vergonzosa niños, adultos y envejecientes por Dengue, Malaria, Leptospiras, Cólera, Tétano, Tuberculosis, Rabia Humana, entre otras enfermedades prevenibles.
Este es un país que funciona con control del imperio yanqui a través de varios programas que implementa y financia de manera directa organismo como la USAID, en un hecho que refleja no solo la genuflexión de estos gobiernos ante el imperio, sino la falta de autonomía y autodeterminación en materia de un área tan crítica y crucial, como es la Salud y su Seguridad Social.
Ese control lo explica el por qué para programas como la Malaria, Tuberculosis, HIV-SIDA, se contrate la asesoría de técnicos vinculados a la OPS lo que muchas veces impide que se terminen los mismos, sea porque se asume total o porque dichos organismos por razones determinadas compartan el financiamiento con el gobierno. Así, el país se ha convertido en un modelo de sociedad que hasta tanto no rompa con esos esquemas y dependencias, jamás se resolverá la eliminación de los pésimos indicadores sanitarios señalados.
Y esto es más evidente cuando los correctivos y soluciones que sugieren e imponen al final dichos organismos siempre son reformas al sistema existente y jamás cuestionamiento del modelo y sus estructuras.
De ahí que sea un elemento de crítica y cuestionamiento para aquellos sectores que identificados como progresistas o alternativos quieran hacer creer a trabajadores, campesinos, excluidos, explotados y empobrecidos de la no observancia de las leyes es la causante de esta disfuncionalidad y por tanto lo que procede es aplicar las leyes o plantear determinadas reformas. Cuan ilusos y corresponsables con el fracaso de este sistema y modelo son. Al pueblo se le debe decir la verdad o uno se convierte en cómplice de la alienación y el empobrecimiento.
Acción del presidente Danilo
El presidente Danilo Medina corresponsable de este modelo Neoliberal introdujo una reforma a la Ley General de Salud y Seguridad Social que lejos de fortalecer y perfeccionar el sistema, lo que hace es garantizar los mecanismos de enriquecimiento de los sectores buitres del negocio en que ha sido trasformado el sector salud. Además, con la llamada “descentralización” los parásitos administrativos serán multiplicados y con ellos la carga salarial de quienes controlan el sistema.
Es una acción pobre que contribuye a evidenciar no solo el poco interés por la salud pública, sino cumplir la misión de darle el golpe final al viejo sistema y oxigenar al fracasado modelo neoliberal, especialmente si se toma en cuenta que la reforma no incluye los “elegidos” centros mencionados arriba, legitimando así la discriminación y exclusión del acceso universal del pueblo a servicios de salud ofrecidos en estos modernos y privatizados centros de salud.
Esta reforma está llamada al fracaso porque el mal no está en la sabana, sino en el paciente. O sea, en la definición y concepción del modelo de salud.
Por eso, plantearse la confección de un examen único como forma de entrar al ejercicio de la medicina, eliminando las pasantías de grado y postgrado es una manera irresponsable del gobierno y los legisladores que impulsan tan desatinada medida, porque ello lleva implícito el incumplimiento de los nombramientos que existen por ley de los profesionales que cumplen su plan de estudio y están a la espera de obtener el nombramiento para terminar ese ciclo de su formación y poder ejercerla.
En campaña por la reelección y convencido de la posible grita para sus objetivos y metas que puede generar las jornadas de lucha que ha estado desarrollando el sector salud que, por demás, se encuentra unificado como opción opositora ante el gobierno y conocedora esta de que, la división es su peor arma. Danilo ha adoptado la iniciativa de desactivar momentáneamente el proceso de lucha, en un cálculo frio de discusión de las demandas que conlleva hasta después de las elecciones.
De ahí que, no sea casual el que los dos o tres primeros temas que haya prácticamente asumido el gobierno en lo inmediato, sean aquellos que, en luchas anteriores han formado parte de pliego de demandas y no produjeran mayores dificultades para su aprobación, solo que, al no ser parte de todas las demandas, se quedaran así, como demandas aprobadas en principios, supuestas a confirmar por el presidente y el Congreso; nos referimos a las pensiones del 100 por ciento, más unos 25 salarios como incentivos al momento de producirse estas. Igual ha sido, el nombramiento de mayor número de personal del sector y la definición de la llamada Red Pública de Salud.
Cinco por ciento para la salud
Un amplio abanico de sectores ha levantado la consigna del 5% para la salud emulando la consigna del 4 % para educación como una forma, según los sustentantes, de resolver la falta de recursos en la salud.
Sin embargo, esta es una consigna que refleja una visión populista, politiquera, improvisada y lejos de plantear lo central del Sistema de Salud; se presta a confundir y crear falsas expectativas y desnaturaliza la esencia de la crisis del mismo.
Desde cuando un problema serio en cualquier área de la sociedad se evalúa, partiendo de un porcentaje económico en un presupuesto. Lo primero que hay que determinar es la concepción, características, objetivos y metas de lo que se quiere desarrollar. Y eso va a depender de la visión que usted o ustedes tengan del conjunto de la sociedad y un sector en particular.
Si la ley de Salud y de Seguridad Social y su modelo fracasado para la mayoría de la sociedad, cómo es posible que ahora esos sectores, incluyendo algunos identificados como progresistas, alternativos o de izquierda, aparezcan diciendo que el cinco por ciento puede resolver parte del colapso o disfuncionalidad del mismo e irrumpan en un plan de jornadas para hacer aprobar tal distorsión.
El centro de la lucha de los sectores progresistas, alternativos y de izquierda debe ser la implementación de un Sistema modelo de Salud y Seguridad Social contra Neoliberal que es la esencia del fracaso del acceso a la salud como un derecho humano de los trabajadores, campesinos y demás sectores explotados, empobrecidos y discriminados.
Por tanto, el por ciento de ese nuevo modelo de salud, estará en función de esos ejes centrales. Pero levantar una consigna, al margen del planteamiento de la solución del problema, es una forma de corresponder a la continuidad de lo que tenemos hoy. Hay que aprender de las experiencias. Eso le podría venir bien a partidos como PLD, PRD, PRM y sus socios, pero jamás a grupos, sectores o personas que saben las causas de la crisis y se dicen ser progresistas y alternativos, mucho menos de izquierda.
Detrás de esa consigna lo que se percibe es conseguir un aumento salarial siempre pírrico en los diferentes niveles de los sectores. Tener un poco más de recursos, aumentarles unos centavos a los componentes del sector para esos mismos grupos continuar con acciones de parches. No. Eso es politiquería e irresponsabilidad, coyunturalismo propio de acciones electoreras.
Salarios y condiciones de trabajos de miseria
El salario del personal del país en el área de la salud es una radiografía del fracaso del modelo de salud neoliberal. Pagarle entre tres mil y cincuenta mil pesos a un servidor que va desde el vigilante de seguridad, hasta el jefe de un determinado servicio, es trabajar para que se produzca lo que hoy sucede en la salud.
Cómo es posible que un regidor gane más que un médico y que una secretaria de un ministerio o institución financiera del Estado gane más que una enfermera o bioanalista, o psicóloga para mencionar algunos casos.
Eso es parte de lo que explica que, además de centros de salud, los hospitales tradicionales en mayor medida, aunque en los nuevos se hace también, se conviertan en centros comerciales donde una buena parte de su personal, a todo los niveles tengan que dedicar parte de su tiempo en préstamos, ventas de todo tipo de mercancías industriales y manuales, a los fines de conseguir un dinero extra que le permita un poco más sobrellevar la vida.
Los gremios
Prácticamente, todos se han convertido en espacios tradeunionista, para planificar fiestas, preparar congresos de las espacialidades para ver cual deja más recursos, esperar elecciones para repartirse cargos, improvisar luchas en función de coyunturas y procesos electorales internos o externos, conseguir alguna prebenda usando su condición de dirección o dirigente, dar reconocimientos y declarar maestros de la medicina, entre otros. Varios de ellos están dirigidos por miembros de los partidos corresponsables de la desgracia de la salud y Seguridad Social. Algunos ven el gremialismo como un acto de buena fe e intensiones y no como el reflejo de intereses de luchas de clase, donde éstos, de una u otra forma, dependiendo de la visión y comprensión de quien los dirija, contribuirán a modificar determinada realidad a favor del colectivo.
Es uno de los sectores más conservadores de la actualidad por su propia condición pequeño burgués y quienes los dirigen han visto modificar la realidad de su condición de trabajo y futuro como servidor de la salud y aun así no comprenden lo que sucede y solo se quejan de la mala situación.
La repetición de prácticas cuestionadas por determinado sector o personas identificado como progresista o alternativo en momento que le tocó dirigir; visión reformista y conservadora, así como la vocación de división en los últimos años de sectores llamados hacer un aporte para modificar esta realidad, agregado al espíritu personalista antepuesto a lo colectivo, es un cuadro que empaña el horizonte impostergable para producir los cambios y las transformaciones que necesita ese sector.
Persiste en su dirección un error histórico de lucha economicista frente a los diferentes gobiernos, al centralizar la misma en función de exigir determinado por ciento de aumento salariar (30-60) para que le consigan un 20 por ciento o algo parecido y de esta manera, detener o por lo menos, prolongar las futuras jornadas de lucha. Ese es un error que debe ser superado y corregido comparándolo con sectores como: El Congreso, Las Alcaldías, los regidores, determinados funcionarios del gobierno para bien del sector.
Que plantea el MIR:
1.- Desarrollar un modelo que garantice la salud de todos los miembros de la sociedad, Impulsando la configuración, desarrollo y estructuración de un Sistema de Salud y Seguridad Social Público, universal, eficaz y de calidad cotizado con impuestos y subsidiado.
2.- Priorizar la Estrategia de Atención Primaria en Salud, modelo que se iniciará por las regiones más deprimidas del país. Utilizando para ello toda la colaboración de los países hermanos en condiciones de apoyo, vista su experiencia y resultados.

3.- La Red Pública de Salud debe incluir a todos los hospitales y centros de salud construidos o cofinanciados por el Estado y/o gobierno en un Sistema Nacional de Referencia en función de sus características y ubicación geográfica. Todos los centros de salud deben servirles a los intereses del pueblo, jamás a privilegiados sectores económicos, sociales o religiosos.
4.- Un principio básico y fundamental de ese nuevo Sistema de Salud y Seguridad social será que, ningún sector tendrá derecho al veto para oponerse al desarrollo, definición e implementación del mismo, salvo el Estado.
5.- Impulsar y estimular la formación y capacitación del personal sanitario necesario para mantener a los ciudadanos en buenas condiciones de salud.
6.- Garantizar la seguridad de empleo y salarios dignos a todos los trabajadores de la salud.
7.- Desarrollar las aéreas de investigación científica suficiente, necesarias e impostergable que permita lograr la satisfacción sicosocial, medioambiental posible y necesario.
8.- Impulsar la producción y desarrollo de moléculas fundamentales para la salud de la población.
9.- Actualizar y expandir la infraestructura de laboratorios hasta lograr la capacidad técnica y profesional capaz de identificar los microorganismos que circulan en el territorio nacional.
10.- Implementar el funcionamiento de las tres tandas en los centros de salud de mayor trascendencia sanitaria y ubicación geográfica a nivel nacional.
11.- Priorizar la investigación médica a los fines de contribuir a mantener sana la población.
12.- Desarrollar un sistema confiable de conservación y distribución de los insumos médicos.
13.- Impulsar la producción de los medicamentos genéricos necesarios de uso más común a fin de disponerlos para el tratamiento de las principales enfermedades e infecciones sin necesidad de importar.
14.- Producir una redefinición de las características y funcionalidad en la construcción de los centros sanitarios a fin de ubicar las instalaciones en áreas o zonas geográficas que las demandas epidemiológicas determinen su existencia.
15.- Construir y controlar los rellenos sanitarios necesarios que permitan el control y salud medio ambiental.
16.- Impulsar y asumir una forma humana de prevenir, brindar, proteger y restaurar la salud pública.
17.- En estas condiciones, garantizar un salario base 125 mil pesos al mes para médicos, 70 mil Odontólogos, 60 mil para Enfermeras, Bioanalistas, Psicólogos, Fisiatras, Estadígrafos, Jefe de informática, más los incentivos por rendimiento planificado, actualización académica, investigación que aporte nuevos conocimientos, escalafón, tiempo de servicio. 150 mil a los Jefes de servicios médicos, Coordinadores de Programas. 40 mil a Jefe de Seguridad, Mantenimiento; también 20 mil pesos de salario mínimo a personal auxiliar (limpieza, seguridad, camilleros, ornato, mantenimiento). Así como 25 mil al área secretarial más sus incentivos por rendimiento, actualización académica por tiempo de servicio, revisándose cada año en función de la inflación. Las demás áreas no mencionadas serán establecidas con igual criterios señalados aquí.
A esto se agregaría, una política de solución habitacional para los que no la tienen, transporte colectivo e individual, en función de la posibilidad de pago de cada servidor

Coordinación Nacional Provisional-CNP- 25/04/2015

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